Varela, de 55 años, se domicilia en el paraje Garzón, a unos 3 kilómetros de la localidad de Anjulí, en el límite entre los departamentos Ancasti y La Paz.
El lunes alrededor de las 23 horas, Varela circulaba por un camino vecinal, acompañado de otra persona que no fue identificada, a bordo de su camioneta Ford Ranger.
En medio del camino se topó con tres sujetos armados que lo obligaron a detenerse, se subieron a la camioneta y le exigieron que los lleve a su casa.
Una vez en el domicilio de Varela, los ladrones se apoderaron de una suma de dinero que rondaría los $ 14.000 en efectivo, y una gran cantidad de joyas de oro.
Además los delincuentes le quitaron las llaves de la camioneta, en la que se dieron a la fuga.
Al cabo de un rato, el damnificado avisó a la policía, aunque ya había pasado casi una hora del hecho.
Ayer al mediodía, la camioneta fue encontrada en la ciudad santiagueña de Frías, donde los delincuentes la habían abandonado luego de que sufrió una falla mecánica.

