La jornada estuvo marcada por la cautela de los inversores. Tras un primer semestre con fuertes ganancias en las principales bolsas del mundo, los mercados iniciaron Julio con una toma de ganancias, especialmente en el sector tecnológico. La atención se concentró en la publicación de los datos de empleo de Estados Unidos, considerados determinantes para anticipar los próximos movimientos de la Reserva Federal en materia de tasas de interés.
El retroceso de las acciones vinculadas a la inteligencia artificial moderó el entusiasmo que había impulsado a Wall Street durante los últimos meses. Los operadores comenzaron a cuestionar si las valuaciones del sector continúan justificadas, generando una rotación parcial hacia activos más defensivos mientras esperan nuevas señales sobre el crecimiento de la economía norteamericana.
El petróleo vuelve a bajar y alivia las expectativas de inflación
Uno de los datos más relevantes del día fue una nueva caída del precio internacional del petróleo, que se ubicó cerca de los 70 dólares por barril. El descenso respondió a los avances en las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán, reduciendo el temor a interrupciones en el suministro desde el Golfo Pérsico.
La baja del crudo mejora las perspectivas inflacionarias a nivel mundial y reduce la presión sobre los bancos centrales, aunque los analistas advierten que la estabilidad dependerá de que las negociaciones diplomáticas continúen avanzando durante las próximas semanas.
Argentina mantiene el respaldo de los mercados financieros
Los activos argentinos volvieron a destacarse dentro de los mercados emergentes. El riesgo país descendió hasta los 417 puntos básicos, su nivel más bajo en más de ocho años, mientras los bonos soberanos y las acciones argentinas que cotizan en Nueva York registraron nuevas mejoras.
Los inversores valoraron positivamente la presentación de los lineamientos del Presupuesto 2027 y la continuidad del programa económico, consolidando una percepción más favorable sobre la capacidad del país para cumplir con sus compromisos financieros.
No obstante, los analistas recuerdan que el principal desafío comenzará a concentrarse en los importantes vencimientos de deuda previstos para 2027. Si bien el mercado considera que existen herramientas para administrarlos, la confianza de los inversores seguirá dependiendo de la continuidad del programa económico y de la estabilidad política durante el próximo año.
El escenario internacional continúa condicionado por la geopolítica
Aunque la tensión en Medio Oriente disminuyó respecto de semanas anteriores, la situación continúa siendo el principal factor de riesgo para la economía mundial. La evolución de las negociaciones entre Washington y Teherán será seguida de cerca por los mercados, ya que cualquier retroceso podría volver a presionar los precios de la energía y modificar las expectativas sobre inflación y tasas de interés.
Por ahora, el comienzo del segundo semestre encuentra a los inversores en una posición de prudencia: con una economía global que continúa creciendo, pero cada vez más dependiente de los datos macroeconómicos y de la evolución del escenario geopolítico.


