La geopolítica vuelve a dominar la escena y pone fin al impulso de las bolsas
Los mercados internacionales dejaron atrás el optimismo de las últimas semanas y cerraron la jornada con un tono de mayor cautela. La renovada escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a colocar al estrecho de Ormuz en el centro de la atención mundial, impulsando el precio del petróleo y reduciendo el apetito por los activos de riesgo. Las bolsas europeas finalizaron con resultados mixtos, mientras que Wall Street mostró debilidad, especialmente en el sector tecnológico.A la incertidumbre geopolítica se sumaron nuevas dudas sobre las elevadas valuaciones de las empresas vinculadas a la inteligencia artificial. Si bien algunas compañías del sector presentaron resultados sólidos, los inversores comenzaron a rotar parte de sus carteras hacia sectores considerados más defensivos, reflejando una mayor prudencia después del fuerte rally registrado durante el primer semestre.
La economía mundial enfrenta nuevos factores de presión
El encarecimiento del petróleo volvió a instalar el debate sobre el impacto que la energía puede tener sobre la inflación global. Aunque los principales bancos centrales mantienen la expectativa de que la inflación continúe moderándose durante el segundo semestre, una interrupción prolongada del tránsito marítimo por Ormuz podría alterar ese escenario y obligar a mantener tasas de interés elevadas durante más tiempo.Al mismo tiempo, los indicadores económicos continúan describiendo una economía mundial resiliente, aunque con un crecimiento moderado. La fortaleza del consumo en Estados Unidos y la estabilidad del mercado laboral siguen sosteniendo la actividad, pero el aumento de los costos energéticos comienza a convertirse nuevamente en un factor de preocupación para empresas y consumidores.
Los activos argentinos muestran resiliencia pese al contexto internacional
En Argentina, la rueda financiera estuvo condicionada por el escenario externo, aunque los activos locales mostraron un comportamiento relativamente mejor al esperado. Las compras de divisas por parte del Banco Central, la continuidad del proceso de desaceleración inflacionaria y un dato favorable de inflación en Estados Unidos sostuvieron el interés por la deuda y las acciones argentinas. El riesgo país volvió a ubicarse cerca de los 400 puntos básicos, uno de sus niveles más bajos de los últimos años, mientras el S&P Merval registró una recuperación impulsada principalmente por bancos y empresas energéticas.No obstante, los operadores mantienen una postura prudente. La evolución del conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre el precio del petróleo continúan siendo factores capaces de modificar rápidamente el humor de los mercados, incluso para economías con fundamentos más sólidos.


