Esta merma del 27,7 por ciento resultó menor al descenso del 31 por ciento de abril, aunque sigue muy por encima de la baja del 15,8 por ciento de marzo, 12,2 por ciento de febrero y 9 por ciento de enero.
En este marco, las ventas medidas en términos físicos cayeron 19,2 por ciento en lo que va del año, pero medidas por el ingreso de dinero, donde gravita la suba de precios, sólo retrocedieron el 0,2 por ciento.
Es por el efecto de la inflación, que en mayo rondó el 4 por ciento, que la recaudación de los supermercados aumentó el 4,7 respecto a abril y 10,4 por ciento respecto a igual mes del año pasado, a pesar de la merma en el volumen de compras.
La inflación también produjo que la gente racionalice más su compra y en lugar de centrarlas en los grandes supermercados con pagos superiores a los 100 pesos promedio, como fue una práctica hasta diciembre cuando los valores eran estables, los consumidores ahora se orientan a las compras cotidianas y medidas en los comercios aledaños a los hogares, donde se puede controlar día a día la evolución de los precios.
En el caso de los grandes centros de compras, donde no se expenden productos de primera necesidad, la caída en las ventas durante mayor fue del 11,7 por ciento en relación a igual mes del año pasado, aunque subieron un 6,7 por ciento en relación a abril. Con esta caída en las ventas, los primeros cinco meses del año arrojan una pérdida del 22,7 por ciento respecto a igual período del año pasado.(Télam)