La exhortación se produce en momentos en que los padres de la niña, con el apoyo de grupos feministas y organismos no gubernamentales, gestionan ante las autoridades sanitarias del país la interrupción urgente de su embarazo, debido a que su estado de salud se deterioró súbitamente con contracciones y vómitos.
El clero católico advirtió que los médicos y el personal sanitario serán responsables si ponen sus conocimientos "al servicio de la muerte", en vez de "promover la vida". (Télam-SNI)

