El argentino, quien resiste en una central eléctrica del norte de Bagdad junto a un ciudadano japonés, un polaco y un turco, exhortó además al pueblo argentino a continuar e intensificar lasprotestas contra la guerra en Irak.
"Estoy bien, muy bien, con la moral más alta que nunca", dijo Sahara esta mañana en comunicación telefónica con Télam desde la capital iraquí, sacudida ayer por varias oleadas de bombardeosestadounidenses y británicos.
Sahara, de 36 años y ex seminarista, llegó a Bagdad el lunes pasado procedente de Marruecos, luego de visitar varios otrospaíses africanos desde que dejó su Argentina natal, en 1999.

