La vida del artista sigue cosechando adhesiones y rechazos entre críticos e investigadores de arte, que, sin embargo, coinciden en que su obra reúne como ninguna otra el carácter de ícono excluyente del siglo XX.
Eran las 10.40 de la mañana del 8 de abril de 1973 en Notre-Dame de Vie (Francia), cuando un infarto de miocardio se llevó -a los 91 años- a quien fuera uno de los exponentes más representativos del arte moderno. (Télam)

