El juez en lo Civil y Comercial Leopoldo Peralta Mariscal hizo lugar a un amparo, tras un peritaje que indica que la presencia de arsénico en el agua resulta "altamente peligrosa y nociva para la salud", mientras que el intendente adujo que "el agua de la ciudad es potable y está dentro de las normas que impone el Código Alimentario Nacional y el Organismo de Control de Aguas Bonaerenses", por lo que calificó a la denuncia como de "electoralista" y al fallo del juez como una "rareza". (Télam)

