Catamarca
Lunes 26 de Septiembre de 2022
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Mons. Luis Urbanč a los jóvenes

“No se mareen con las ofertas de este mundo consumista, trabajen por un mundo distinto”

En la noche del jueves, los jóvenes rindieron su homenaje a la Virgen del Valle, en el marco de las fiestas patronales en su honor. Lo hicieron durante la misa presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, en el atrio de la Catedral Basílica.
(DIARIOC, 04/04/2008)  (TEXTO DE LA HOMILIA)

Queridos hermanos:

Nos encontramos celebrando este hermoso Septenario en honor a Nuestra Madre, y lo que nos está centrando la atención y la reflexión en estos días es la misma Palabra de Dios, esa Palabra que nos da vida, nos convoca, que es alimento de cada uno de nosotros, mientras peregrinamos por este mundo.

Hoy me quiero dirigir de una manera especial a los jóvenes, a los que están en movimientos eclesiales y a los que están en las distintas escuelas.

Es importante, mis queridos jóvenes que han venido a estar aquí con la Virgen, que quieran ser jóvenes como ha sido Ella. ¿Y qué significa la juventud? Significa que uno tiene a Dios en su corazón, porque quien está con Dios no envejece. Y un joven debe tener como modelo a María, la eternamente joven para nosotros, joven en su virginidad, en su pureza, en su maternidad, en su fe, y en su capacidad para amar.  

Descubrir el sentido de la vida

Ustedes están empezando a caminar en este mundo, se están abriendo a este mundo, que Dios les da como tarea, y es importante que cuanto antes descubran lo que significa vivir, para qué estamos en este mundo. Y necesitan a la Virgen para descubrir para qué está el ser humano en este mundo. Sin la Virgen, sin Jesús, es imposible que lleguen a percatarse para qué están en este mundo. Y si escuchan mucho las propuestas de este mundo, un mundo sin Dios, no van a dar nunca en la tecla, van a experimentar un vacío existencial, un hueco, que no lo van a poder tapar, y los va a desesperar, a angustiar, les va a impedir ser felices. Por eso tienen que estar agradecidos que en medio de tantos jóvenes que tiene Catamarca, un puñadito está acá, y si un puñado de jóvenes está acá con la Virgen significa que Ella los ama mucho y que los envía al encuentro de tantos jóvenes que están desorientados, que nos les interesa absolutamente nada, que no les interesa quizás la propia familia, porque no hay nadie que se ponga a conversar de esto con ellos. Sencillamente procurando emborracharse con las cosas pasajeras de este mundo, con un celular, con una fiesta, con el baile, con la droga, con el alcohol, con el sinsentido.

Pero ustedes están acá, jóvenes como ellos, pero que tienen algo distinto, es esa semilla de ternura, de amor que la Virgen les ha puesto para con Jesús, y están acá porque han tenido un papá, una mamá, un amigo que les ha hablado y les ha impactado para buscar algo. Ustedes lo buscan a Jesús, buscan en María encontrar el sentido de la vida.

Cambiar con la ayuda de la gracia

Hemos escuchado hoy siguiendo el texto del Hecho de los Apóstoles, cómo los apóstoles dan testimonio de Jesús y no tienen miedo. Así como ustedes, los jóvenes, no tienen miedo de expresarse como son, porque son lo que son. Sería lindo que con la ayuda de la gracia puedan ir cambiando muchas cosas; puedan ir aprendiendo lo bueno que les vamos dejando nosotros, los más grandes, y que puedan aportar las cosas buenas que Dios les da a ustedes para renovar el mundo. Tienen que tener el valor, como lo tuvieron los apóstoles, de dar testimonio de Jesús. A los apóstoles, las autoridades les habían prohibido que hablaran de Jesús, y los metieron en la cárcel, y ellos lo mismo siguieron hablando de Jesús. Así como ustedes, que con total desparpajo dicen: “Yo soy así”, por más que el papá y la mamá les dicen algo, ustedes siguen haciendo lo mismo. Pero posiblemente tengan cosas que haya que cambiar. Y es importante que aporten aquello que Jesús quiere a través de sus vidas aportar al mundo.  

Dispuestos a transformar la realidad

Cuando las autoridades les prohíben hablar en nombre de Jesús, los apóstoles van a decir lo siguiente: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”. Ustedes, mis queridos jóvenes, métanse muy en el corazón esto. Y qué es lo que Dios les pide a ustedes. Que sean puros, amables, obedientes, que vayan teniendo una disciplina, que tengan mucho amor, que estén dispuestos a transformar la realidad.

¿Y qué significa eso de obedecer a la gente? Significa obedecer a la sociedad de consumo, que los quiere usar a ustedes, que quiere que ustedes sean sólo un número, que gastan, gastan y gastan, sin ton ni son, que se dejen llevar por cualquier tipo de moda, que se dejen llevar por una sexualidad totalmente liberada y escrupulosa, que se dediquen a consumir droga. Eso quiere la gente. Y ustedes no tienen que obedecer a esa gente, tienen que obedecer a Dios, que los quiere dignos, que los quiere alegres, libres.

Mis queridos jóvenes, ustedes claman y gritan por la libertad, pero muchas veces son, lamentablemente, esclavos; esclavos del qué dirán, de lo que se les da ganas de hacer, y eso no los hace felices; nunca los va a hacer felices hacer lo que se les da la gana, ser contestatarios, llevar una vida desordenada.  

Usar bien es don que es la libertad

Si ustedes gritan, quieren la libertad, la libertad va por otro lado, la libertad está en esa capacidad que Dios nos da para poder amar, servir y orientar toda la vida que Dios me da como servicio a los demás.

Tienen que profundizar, tienen que leer, tienen que conversar mucho para saber lo que es la libertad, para que puedan usar bien este don que es la libertad.  Hay que obedecer a Dios antes que a las presiones de este mundo, antes que a los instintos y los antojos.

Mis queridos jóvenes, estos apóstoles se han encontrado con el eternamente joven, que es Jesús, y por eso tienen el valor de pronunciarse de esa manera.

La obediencia es el camino que nos lleva a un recto ejercicio de la libertad. Les parecerá raro lo que dice la Palabra de Dios, pero ese es el único camino que nos lleva a la vida.  

Hoy se impone la cultura de la imagen

Piensen, reflexionen sobre lo que es la vida, dedíquense a leer, no pierdan el tiempo, lean cosas buenas. No es la cultura de la lectura la que se impone hoy sino la cultura de la imagen, la cultura del ruido, de muchas músicas que no les hace bien; libérense de eso, aprovechen el tiempo, la vida es corta, se van a encontrar de repente siendo grandes. La vida corre y sin darse cuenta se van a encontrar en una situación de la vida en la que van a tener que tomar decisiones y no están preparados, y la vida los va a llevar por delante.

Por favor, no se mareen con las ofertas de este mundo consumista, sueñen un mundo distinto, trabajen por un mundo distinto, vale la pena. Y para que ustedes puedan hacer eso van a tener que luchar contra ustedes mismos, porque el primer enemigo que ustedes tienen son ustedes mismos. Quizás un dios permisivo, que no le gusta el sacrificio, que se deja llevar por la corriente, ese es el enemigo que tienen, y a ese enemigo lo está alimentando permanentemente la sociedad de consumo, del placer, el poder, y eso no les hace bien.

Nos tienen que sorprender con cambios profundos

Ciertamente que una predicación así quizás a ustedes no les guste, pero se lo tengo que decir, en nombre de Jesús, porque El también convocó a los jóvenes en su tiempo. Uno de los apóstoles que tenía era muy joven, Juan, y ese joven fue el mejor intérprete del espíritu que Jesús traía a este mundo; con los más grandes le costó más trabajar, pero con el joven hizo un gran evangelista, un gran predicador, un gran apóstol, y precisamente a ese joven le confió la Virgen. Y hoy, mirando a los jóvenes que están acá, y con ustedes mirando a todos los jóvenes que están en Catamarca, le dice a la Virgen: “María ahí tienes a tus hijos, los jóvenes”. Es difícil que nosotros, los viejos, cambiemos el paso, pero ustedes tienen que aprender a caminar bien, ustedes nos tienen que sorprender con cambios profundos en nuestra vida; ustedes son los que tienen que trabajar por una sociedad justa, más fraterna donde todos tengan cabida, donde vamos a buscar a los que están excluidos. Ustedes tienen esa misión, y van a ver qué hermoso va a ser el mundo que van a preparar, que van a poder disfrutar y que van a dejar a otras generaciones que vienen detrás.

Hay que revolucionar el mundo con amor

Por tanto, no pierdan el tiempo, aprovéchenlo al máximo para que puedan ser testigos de Jesucristo. Misión de los jóvenes, jóvenes creyentes, comprometidos, que están dispuestos a revolucionar al mundo con amor, no con la violencia, no con las armas, no con las drogas; eso es desgracia, es calamidad. Lo único que revoluciona el mundo es el amor, y nuestra fe nos lleva a creer que Jesucristo es el Amor, que Jesucristo nos trae la vida. Por tanto, mis queridos jóvenes, reunidos en torno a la Virgen, llenos de alegría por saberse y sentirse hijos de la Virgen, acepten que Ella les regale a Jesús a cada uno de ustedes y les diga: “Acá está Jesús”. Este Jesús que tiene 17, que tiene 15, que tiene 16 años, a ese Jesús quiero que lo reciban para que aprendan de Jesús. Y van a aprender de Jesús en la medida que ustedes estén dispuestos a meditar la Palabra de Dios.


Ser distintos pero no distantes

Qué hermoso si se ponen como compromiso, como desafío personal que desde hoy en adelante se van a ocupar de buscar a otro chico o a otra chica para acercar a Jesús. Cuanto más se ocupen de arrancar a un chico o a una chica de la droga, del alcohol, del sinsentido de la vida, mis queridos jóvenes, les garantizo que Jesús les va a dar tal bendición que van a sentir tanta paz en su corazón que la van a contagiar a todos.

El único camino para todos nosotros es Jesús. Ustedes tienen que atraer a los chicos y chicas de su edad a Jesús. Ustedes tienen la fortaleza, las herramientas para atraer a los jóvenes, que no se queden, que no se desencanten, que no sean tan pesimistas como nosotros. Crean que el Señor tiene poder y si ustedes tienen a Jesús tienen su fuerza para atraer. Tienen que ser distintos, pero no distantes. No tienen que estar lejos de ellos, pero tienen que ser distintos. Distintos porque piensan, porque aman de verdad, porque tienen pureza, porque Jesús los mueve en todo momento, y así les van a creer. Se sentirán atraídos por ese grupo de jóvenes que parecen raros, pero se los ve alegres, unidos, que se ayudan los unos a los otros, se respetan. Y la Virgen los ayuda para eso, Jesús los quiere para eso.

Dejarse modelar por Jesús

Que nuestros jóvenes tengan muchas ganas de dejarse modelar por Jesús, que puedan escuchar a Jesús que les dice: “No tengo otros ojos para mirar al mundo que los de ustedes, no tengo otras manos para transformar el mundo que las de ustedes, no tengo otros oídos para escuchar el clamor y las injusticias del mundo, que los oídos de ustedes y, por último, no tengo otro corazón para amar al mundo, que no se el corazón de ustedes”, eso les está diciendo Jesús a todos ustedes. Encántense por eso, entusiásmense, no tengan miedo, Jesús les va a hacer sentir una vida que vale la pena vivirla, que es hermosa, y que ustedes la pueden hacer mucho más hermosa.

Nuestra Señora del Valle ruega por nosotros.

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