Puente Aéreo tiene una pata en Mar del Plata y otra en Barcelona (donde vive Quirós), y acaso lo que llama la atención del discurso de Prado es la desacralización del 2001 como punto de inflexión, que si lo fue (para muchos lo fue), canalizó una energía por fuera de la categoría generación.
Fuente:
Télam