Las instalaciones, que bien podrían ocupar los espacios centrales de un museo de arte contemporáneo, fueron sin embargo instaladas en el Jing An Kerry Centre, acaso el más impresionante centro comercial de Shanghai, notable por un diseño que fusiona la estética tradicional con la inventiva futurista, ofreciendo 450 mil metros de espacio entre oficinas, hotel y galerías.
Fuente:
Télam