Londres, 8 de setiembre (Télam-SNI). Investigadores británicos encontraron una explicación bastante simple a las casas embrujadas y antiguas iglesias atemorizantes: al parecer no son los fantasmas los que hacen que uno se sienta incómodo en ellas, sino tonos de una frecuencia tan baja que no pueden ser escuchados, pero sí percibidos. (Télam-SNI)