Catamarca
Sabado 20 de Abril de 2019
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CARTAS AL DIRECTOR

La megaminería actual ¿le sirve al país … o solamente a las multinacionales y al bolsillo de sus socios locales?

Los sucesos de Andalgalá han dirigido la atención hacia el tema minería a cielo abierto. Hay cuatro preguntas inquietantes: ¿Le sirve al país que las empresas multinacionales se lleven una riqueza fabulosa sin pagar casi nada? ¿Le sirve al país que las empresas consuman y contaminen cantidades monstruosas de agua potable?

(DIARIOC, 01/03/2010) Con el último sismo, grado 8.8 escala Richter ¿habrán resistido o se habrán fisurado las membranas de los diques de cola, permitiendo filtraciones venenosas hacia las capas inferiores? ¿De qué le servirán al país las toneladas de desechos tóxicos que nos dejarán de recuerdo? Sin duda la minería es una actividad imprescindible para la vida civilizada. No se concibe nuestro modo de vida sin minerales. Pero no puede ser a cualquier costo y que las ganancias vayan todas al extranjero.

Tal como está planteada hoy en día, esta minería para la Argentina es pura pérdida. ¿Qué pensaban sobre el tema minero algunos argentinos que nos precedieron?

En la presidencia de Frondizi, el vicegobernador de Catamarca D. Gaspar H. Guzmán opinando sobre la Ley de Creación del Y.M.A.D. decía que “Se trata de la defensa de la riqueza mineral nacional de los acaparamientos de los trusts internacionales (…) ya se sabe lo que pueden hacer esos poderosos consorcios cuando les interesan las pertenencias de alguna región”.

“La sanción de la ley 14.771 fue fruto de uno de los debates más extensos que haya tenido en su historia la Cámara de Diputados de la Nación (…) es el artículo 5º el que merece especial lectura, ya que es el que refleja fielmente el criterio político del Congreso Nacional y el Gobierno Provincial de ese entonces: LA NO ENTREGA DE LOS YACIMIENTOS MINEROS A CAPITALES MULTINACIONALES.” nos relata el Ingeniero Eduardo Pastoriza, Diputado Nacional, profesor durante 24 años de la Facultad de Ingeniería en Minas de la UNCa, ex Vocal Director del Y.M.A.D., en su libro “Catamarca - El gran despojo”, y continua “… con el correr de los años algunos responsables de conducir los destinos de Catamarca, no entendiendo la necesidad del bien común y la protección de sus habitantes, desaprovecharon los beneficios de esta ley y dejaron que las ganancias económicas fueran a las arcas de una multinacional y no al pueblo de esa provincia.”

Y ya que vamos a conmemorar el bicentenario, uno puede preguntarse ¿qué opinaba la principal figura de la Revolución de Mayo sobre nuestros recursos naturales? Mariano Moreno, como buen patriota que era, planteaba una fuerte defensa de nuestros recursos naturales: “Prohibición absoluta a los particulares para trabajar minas de plata y oro, quedando el arbitrio de beneficiarla y sacar sus tesoros por cuenta de la Nación (…) imponiendo pena capital (es decir: pena de muerte) y confiscación de bienes, con perjuicio de acreedores y de cualquier otro que infringiese la citada determinación”. En el mismo sentido apuntaba el artículo 40 de la constitución del año 1949 que propugnaba la soberanía nacional sobre nuestros recursos del subsuelo.

La Constitución fue derogada con el golpe gorila del 55, pero los peronistas neoliberales de los 90 y los que siguieron después nunca la recuerdan, el Alzheimer atacó también a los kirchneristas y a los “peronistas disidentes” como Duhalde, De la Sota, Reutemann, De Narváez, etc, etc. Se puede objetar que Mariano Moreno hacía planteos para 1810, que está obsoleto, al igual que la Constitución del 49 y las ideas del 58, pero lo cierto es que en 1810 ya había patriotas y vendepatrias, en 1949 había también patriotas y vendepatrias, y ahora existen también patriotas y vendepatrias.

La disyuntiva no es obsoleta, conserva plena vigencia. Para quienes facilitan y permiten un modelo de saqueo de los bienes comunes con regalías bajísimas, para quienes son responsables o cómplices del robo y la contaminación, de la pérdida de nuestras fuentes de agua dulce, sólo les corresponde un nombre: “VENDEPATRIAS”, ahora y en 1810.

Las leyes que permiten regalar nuestro patrimonio nacional común se forjaron en la nefasta era menemista y continúan hasta hoy. Para que nuestro país pueda tener un futuro es preciso terminar ya con el saqueo, recuperar cuanto antes nuestros recursos naturales y estratégicos, es imprescindible recuperar nuestro petróleo, el gas y las reservas mineras, reinstaurando el artículo 40 de la Constitución del 49; también es preciso revertir la extranjerización de la tierra. No se puede pensar en pagar la deuda externa sin revisarla primero y separar lo ilegítimo, recordemos que hay un fallo judicial (cajoneado) del Juez Federal Jorge Ballesteros que dictaminó hace años que “la deuda externa es en parte ilegítima e ilegal”.

Al igual que otros hermanos latinoamericanos es hora de realizar una reforma constitucional que ponga los cimientos para una nueva sociedad más igualitaria. Debe modernizarse el arcaico concepto elitista del siglo XIX: “El pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes.”

Para que haya más democracia, para que sea una verdadera democracia, hace falta instrumentar mecanismos de participación y control popular, la posibilidad de revocar mandatos a quienes burlan el mandato del pueblo, plebiscitos, referendos y consultas vinculantes. Democracia, preciso es recordarlo, significa gobierno del pueblo.-
Mario H. Di Rienzo MP 544 – DNI 7.986.483 – Fiambalá – 01/03/10


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