Buscar:

Editorial, por julio Godio

Los movimientos piqueteros ante una seria disyuntiva política

Los movimientos piqueteros están extendidos en las provincias del país, pero el epicentro de sus actividades se desarrolla en los partidos del Gran Buenos Aires y en la Capital Federal. Los movimientos se articulan a partir de los barrios. Pero concentran su metodología operativa en los cortes de ruta y concentraciones masivas provinciales y nacionales en los lugares donde se localiza el poder político

Por Julio Godio (*) Buenos Aires 2003

1. Los movimientos piqueteros hoy

Ante todo, es necesario señalar que hace tres meses el gobierno ha cesado de entregar Planes de Jefas y Jefes de Hogar (PJH), que son los subsidios al desempleo. El gobierno, a través de los Ministerios de Trabajo y Seguridad Social, está ahora impulsando la entrega de subsidios para "microemprendimientos" productivos y de servicios. Los PJH se han estabilizado en 2.000.000. De ellos sólo el 8% son distribuidos por las organizaciones de piqueteros, mientras que el 92% son distribuidos por los gobiernos nacional y provinciales a través de los intendentes. (1) Así que el control político del gobierno formalmente está asegurado

El problema consiste en que esos PJH son distribuidos por intendentes con muy baja capacidad de control sobre los desocupados, por el simple hecho de que los partidos políticos -en especial el Partido Justicialista (PJ)- se han vuelto maquinarias electorales, y por lo tanto no participan en la fase realmente importante del PJH, que es la "contraprestación laboral". Los beneficiarios de los PJH reciben los subsidios de los punteros partidarios, pero no se identifican políticamente en forma masiva ni con los partidos ni con los municipios. Sólo un 20% de los beneficiarios de PJH realizan contraprestaciones laborales (4 horas diarias) en programas públicos de creación de empleos (cooperativas de construcción de viviendas, puestos agrícolas, comedores, mantenimiento de la estructura vial, cuidado de espacios públicos, etc.).

Es cierto que los movimientos piqueteros cuentan con más miembros que los beneficiados por los PJH. Los PJH suman actualmente 154.000. Los movimientos piqueteros tienen 360.000 miembros. (2) Esto indica una consolidación organizativa en esos movimientos, dado que su radio de influencia abarca a personas politizadas que no reciben PJH.

Los movimientos piqueteros pueden ser divididos en "dialoguistas", "moderados" y "duros". Los "dialoguistas" se localizan en la Federación Tierra y Vivienda (FTV), miembro de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), alianza entre socialcristianos y marxistas, con hegemonía de los primeros. La FTV tiene 200.000 miembros, y controla a 75.000 PJH. El líder de la FTV es Luis D´Elia, socialcristiano, actual diputado en la Provincia de Buenos Aires. La FTV se identifica con el Presidente Kirchner, y D´Elia participa en reuniones políticas en el pequeño círculo de altos funcionarios que rodea al Presidente de la Nación. La FTV se orienta a promover autoemprendimientos, y sus movilizaciones callejeras son limitadas.

Los "moderados" se ubican en: a) la Corriente Clasista y Combativa (CCC), vinculada al maoísta partido Comunista Revolucionaria (PCR). Su líder visible es Juan Carlos Alderete. La base social de la CCC son trabajadores desocupados peronistas. También se orienta a volcar sus fuerzas en microemprendimientos. Pero se mantiene a distancia del gobierno de Kirchner, y promueve movilizaciones parciales y limita los cortes de ruta. La CCC cuenta con 120.000 afiliados, y controla a 42.000 PJH. b) el Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD Aníbal Verón), cuyo líder visible es Juan Cruz Daffunchio. En el MTD coexisten militantes "guevaristas" y cristianos de base. Son de izquierda, pero no tienen una ideología definida. La mayoría de sus militantes no provienen de partidos políticos. Mantienen distancia del gobierno, pero lo mismo que la CCC han "achicado" sus marchas y cortes de ruta. El MTD tiene 30.000 militantes, y controla a 5.000 PJH.

Los "duros" están compuestos por: a) el Polo Obrero (O), vinculado al Partido Obrero, de ideología trotskista clásica. Su líder visible es Néstor Pitrola, alto dirigente del Partido Obrero. El PO se define por la "insurrección popular", pero participa en las elecciones a través del Partido Obrero. Es un movimiento trotskista clásico, porque su modelo revolucionario es la insurrección bolchevique en Rusia, en 1917. El PO tiene 29.000 miembros, y controla 23.000 PJH. b) el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD). Su principal líder es Rául Castells, ex maoísta. Se trata de un movimiento piquetero con una difusa ideología "nacionalistas populista". Castells ha sido acusado públicamente de provocar movilizaciones violentas contra el gobierno de Kirchner, pero "coordinadas" con operaciones políticas del ex presidente Duhalde. El MIJD tiene 60.000 miembros, y controla 9.000 PJH.

Los movimientos piqueteros están extendidos en las provincias del país, pero el epicentro de sus actividades se desarrolla en los partidos del Gran Buenos Aires y en la Capital Federal. Los movimientos se articulan a partir de los barrios. Pero concentran su metodología operativa en los cortes de ruta y concentraciones masivas provinciales y nacionales en los lugares donde se localiza el poder político. De allí que los movilizaciones piqueteros en la Capital Federal tengan siempre tres puntos de convocatoria: la Plaza de Mayo, el Congreso Nacional y el Ministerio de Trabajo. (3)

2. Diferentes estrategias para enfrentar a los movimientos piqueteros

En los últimos dos meses ha comenzado una campaña sistemática para obligar al gobierno a actuar con "mano dura" frente a las movilizaciones piqueteras. Esa campaña tiene su expresión en los medios de comunicación (diarios La Nación y Ambito Financiero, Radio 10), en organizaciones empresarias (Unión Industrial Argentina) y en sectores y partidos políticos (Recrear, de López Murphy, dentro del PJ, bajo la convergencia del duhaldismo y el menemismo, y en la UCR, a través de declaraciones del ex presidente Alfonsín).

El gobierno nacional se resistía a reprimir indiscriminadamente a los movimientos piqueteros, sosteniendo que la mejor táctica es primero dividirlos y recién después recurrir a "acciones legales" (combinación de sanciones legales con represión). El gobierno tiene, como hemos visto, diálogo permanente con tres de las organizaciones piqueteras, una de las cuales ha llegado a difundir públicamente su apoyo al actual Presidente de la República. El gobierno cree que el enfrentamiento con el PO y el MIJD fue inevitable.

La sociedad exige mayoritariamente a los movimientos piqueteros que abandonen sus tácticas de cortes de ruta y movilizaciones constantes. Pero al mismo tiempo la mayoría de la sociedad reconoce la legitimidad de las demandas de los movimientos piqueteros. Esta ambivalencia de la sociedad frente a los piqueteros se explica por un hecho poco difundido, pero esencial para entender a estos movimientos de desocupados: sus miembros son hijos de la ruptura de la antigua "sociedad salarial" con pleno empleo, que comenzó a desarticularse desde los años ´70 del siglo pasado.

Los piqueteros son pobres. Pero no pertenecen al mundo tradicional de la marginalidad estructural (como ocurre en Brasil, Venezuela o Perú), sino al mundo de una sociedad salarial desarticulada. Por eso los movimientos piqueteros son tan persistentes y organizados. Tienen vínculos históricos con los sindicatos y con las organizaciones sociales barriales.


(Se ha leido 1892 veces.)

Se permite la reproducción de esta noticia, citando la fuente http://www.diarioc.com.ar

Compartir en Facebook

Titulares de DiarioC en su email
Ingrese su Email:
Las cartas al director deben ser enviadas a Rojas 237, firmadas por el autor y acompañadas de fotocopia de DNI.
Sitemap | Cartas al Director | Turismo Catamarca | Contacto | Tel. (03833) 15 697034 | www.diarioc.com.ar 2002-2017